La naturaleza del universo es esencialmente paradójica, tanto que podeos encontrarnos con noticias como la que recientemente ha entristecido al mundo del surf. Sion Milosk, el legendario surfer a quien se le adjudica haber montado la mayor ola en la historia de esta práctica, murió ahogado en California. Nativo de Hawai, Milosky murió mientras surfeaba en un punto conocido como Maverick, cerca de Santa Cruz, en la costa californiana.
Tras haber conquistado olas de más de 18 metros en su lugar natal, Milosky surcaba las olas con su tabla en Maverick, de una tercera parte del tamaño que las alguna vez montó, cuando una extraña sucesión de olas hizo que le reventaran encima al menos dos de ellas y, combinado con que había marea baja, la sincronía terminaría con quiatarle la vida. Y a pesar de que sin duda es una noticia triste, lo cierto es que no hubiesemos podido imaginar un final más digno para este wave maverick, que terminar sus días abrazado por las violentas ninfas del mar. Y no dudamos que en estos momentos Milosky se encuentra sonriente en el crisol de la ola plateada que jamás termina.
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